martes, 22 de mayo de 2012

Voy a volar


Y tú eres quien se va a caer, porque el viento está  de mi lado, sí quieres puedo hacer que te eleves , pero nunca conseguirás alzar el vuelo , yo ya aprendí a renacer del mis cenizas ,como el ave fénix que me enseñó a ser como soy ahora.

Las piedras no me causan dolor, solo me causa dolor las balas que lanzas de incomprensión alimentas tu malestar convirtiendo mi felicidad en malestar, pero esta vez no lo conseguirás he aprendido a sonreír a reír y como no, a ser feliz.

Pero sabes qué te digo. No soy como  tú sí quieres puedo enseñarte a ser mejor, a ser feliz contigo mismo y con los demás.

viernes, 18 de mayo de 2012

Cuando una puerta se cierra


Se cierra otra, o eso por lo menos es lo que estado escuchando a lo largo de mi vida. En estos días cada vez oigo más cerca el ruido de esa puerta cerrándose, al ser verdad esa puerta siempre y continuamente se ha ido cerrando pero o yo no lo he querido escuchar o simplemente no me he dado cuenta, pero sinceramente  me acerco más a la opción de no querer escucharla por miedo.

Al ir cerrándose dicha puerta, creo que es hora de ir recordando pequeños detalles que tengo en mi mente , momentos únicos e irrepetibles que han marcado mi presente y como bien he aprendido este año ,hechos que para Ortega y Gasset marcaran mi vida porque la vida es historia

Sería algo ilógico empezar esto diciendo “recuerdo aquel día” porque es inútil ya que yo apenas tenía dos años y medio, pero de esa época sí puedo decir que yo , Antonio Ruiz me enamoré profundamente de la casita amarilla de la clase de jardín de infancia , si aquella clase con ese cristal en la pared que para nosotros era de dos mil kilómetros por lo menos,

Poco a poco voy recordando las cosas con mayor nitidez, me acuerdo de aquel pasillo tenebroso en días de lluvia y por donde nos daba miedo pasar , pero esto era compensado con la clases de cuatro años en las que había dos habitaciones y en una de ellas una televisión que nos alegraba los días de lluvia en el comedor
Gracias a la Señorita Mariló aprendimos a dibujar casitas con lápices , casitas formadas por un cuadrado como base y un triángulo como tejado , sin olvidar claro está del humo de la chimenea y del árbol que por fuerza debía tener toda casa que se precie

Poco a poco íbamos siendo cada vez más mayores hasta el punto de aprender a leer, sí con nuestra amiga la reina a , el rey u ,la princesita llorona i y así podría ir nombrando uno a uno a cada personaje del mundo de letrilandia

Un curso más tarde nos tocó aprender con la Señorita Mariluz , sí aquella que aún recuerdo su perfume y aquella que por mucho que lloviese siempre tendría su peinado a la perfección. Lo que mejor recuerdo de ese curso sin duda era ese librito que amargaba cada tarde mi existencia, el Por favor Por favor , y como olvidar también aquellas ciudades que hacíamos de plastilina ya fuera un portal de Belén , un desfile de carnaval o un desfile de Semana Santa.

Al año siguiente aprendimos a rezar como nadie, aprendimos todas las oraciones habidas y por haber le rezábamos a Dios, a la Virgen al espíritu Santo y demás santos. Tampoco me puedo olvidar de aquellas canciones que nos ponía la señorita Delia como la de “n no n no que la que va es la m”

Nueve meses más tarde llego una profesora a nuestras vidas, que tan solo escuchar  el apellido ya daba miedo, sí en efecto hablo de la señorita Juana Guerra, de aquel curso se me quedó marcado el primer día de colegio cuando ella , la señorita Juana, se puso el libro de conocimiento del medio en la cabeza y dijo ya sois mayores ahora os debéis de llevar día a día el libro y estudiar , y por qué no decirlo aquella que me hizo llorar por no acordarme de la tabla del nueve , que para mi opinión, por entonces era la más difícil

Luego vendría aquella profesora cuyo apellido aún no sé por qué me recordaba a un pescado , la señorita Isabel Bocuñano también es importante recordar a un profesor que por entonces nos daba clase de música y que ahora no está entre nosotros pero que nos dejo su huella con aquella frase que todos recordamos , “el niño debe aprender…”

Luego vendrían dos incansable años en los que aprendimos a dividir , a copiar las actividades de nuestros compis de mesa , y a empezar a hacer problemas matemáticos todo eso aprendido con la ayuda de La señorita Mª José Hermoso , apellido que era razón de risas para todos sin olvidar claro está nuestro primer viaje juntos durmiendo fuera de casa sin los padres , hecho que nos hacía definitivamente mayores , e incluso para algunos era la excusa para obtener nuestro primer móvil , como fue mi caso

A partir de entonces empezó una vez acabada primaria, secundaria etapa que marcaria el resto de lo que llevamos de vida, entramos en ella siendo niños y salimos de ella con más madurez aunque algunos salieron igual de ella ,no se notó un cambio importante.Para desembocar luego en Bachillerato. Sería algo complicado hablar ahora por cada curso ya que como éramos mayores ya no teníamos un solo profesor que nos dieran todas las asignaturas del curso

Empecemos pues con los siempre recordados castigos de la señorita Berni , a mi me hizo copiar 250 veces los productos notables ,hecho que no me sirvió porque a día de hoy aún fallo en ellos ,pero años posteriores sería yo quién la buscara para que me ayudase con rectas planos vectores y demás coas que para  mí eran algo parecido a chino , al igual que los cuatros años que estuve en francés , que solo aprendí a decir salut , Je m’apelle Antonio y de donde no conseguía subir más de un 6 en los exámenes de Els y Isabel Ulloa
 No nos podemos olvidar tampoco de aquellas clases de Mariela hablando de la Caleta , de que las gaviotas no son libres y cualquier tema que se le pasara por la mente en aquel momento. Y de las clases estresantes de Higinia que por hache o por be , siempre las recuerdo estresantes , aunque efectivas porque al final todo lo que sé de química lo sé gracias a ella , aunque me haya costado más de un apretón de barriga antes de un examen

Recordemos también aquellas clases de José María como de ctm en las que como bien nos ha recordado a lo largo del curso todo es ctm la vida es ctm y a día de hoy le doy la razón, también esas clases de biología de primero de bachillerato en las que siempre teníamos excusas para ir al laboratorio o para ir a la sala de ordenadores , aun así creo que es de quien más he aprendido durante el tiempo que he estado aquí

No me puedo olvidar tampoco de dos personas que no tan solo teniéndola en mi familia , también la tengo en el cole , sí mi tía Auxi de la que me llevo sin duda algunas esas clases de relajación de religión y la otra persona  mi madre supongo que el gusto por la historia es lo que ha conseguido en mí en el colegio, porque fuera de él , soy lo que soy gracias a ella

Por último pero no menos importante aquellas profesoras de inglés que aun no sé por qué las dos tanto Beth como Esther siempre las veré corriendo por los pasillos y escaleras del laberinto  que tenemos colegio, la labor de Rafa que aunque he aprendido a hacer comentarios de textos , me iré sin saber de sintaxis y a ciencia cierta , creo que me moriré sin saber analizar una frase correctamente y finalmente Maite de la cual aunque ha sido solo un año al igual que Eli la que he podido aprender de ellas , ese único año me ha dado la oportunidad de conocer a dos grandes personas .
Para terminar esto tengo que recordar por fuerza a personas importantes que a día de hoy no están en el colegio y que han sido verdaderamente importante para mí como son Gema , Paula Ocaña, Paula Cumbreas y  sé que se quedará alguien sin nombrar pero que sé de aludido/a



Sin más demora  aunque esto tenga estilo de una carta de despedida, no lo es , solo es un hasta luego , porque tarde o temprano nuestra vida se volverá a cruzar con las vidas que realmente merezca la pena volver a encontrar.